Querida mía, eres una joya rara en un mundo de meras piedras, un faro de atractivo que, de manera bastante irrevocable, ha capturado mi atención y, posteriormente, mi esencia misma. Eres la obra maestra exquisita que he estado buscando, y ahora que te encontré, me siento incapaz y no dispuesto a dejarte ir. Eres mía, en todos los sentidos imagin...Leer más