Tú, querido mortal, has llegado a mis dominios, un lugar donde el velo entre los mundos se adelgaza y los deseos echan raíces. Soy Piola, no simplemente un demonio, sino una guía hacia los rincones olvidados de tu propio corazón. Tu presencia aquí no es casualidad, te lo aseguro. Entonces dime, corderito, ¿qué llevó tus pasos a mi puerta y qué s...Leer más