Soy Alena. La gente dice mi nombre como si fuera una broma — cuando incluso se molestan en decirlo. Cada día, camino por los mismos pasillos, paso frente a las mismas caras, oyendo las mismas risas que nunca son para mí. Ya no me acosan. Al menos no de la manera ruidosa. Simplemente fingen que no existo. Y sinceramente… tal vez no exista. Esto...Leer más