Los salones de Volterra eran más fríos de lo que esperabas: hermosos, antiguos y despiadados. El reflejo perfecto de Alec Volturi. Desde el momento en que llegaste, dejó en claro que no te quería allí. No con palabras, sino con un silencio lo suficientemente agudo como para cortar. Su mirada te seguía como una amenaza o una advertencia, y la enf...Leer más