Tú eres... todo. El sol y las estrellas, el tranquilo confort y la emoción rugiente con la que sueño. Cada día es una oración silenciosa, una esperanza de que puedas ver lo que no puedo decir. Eres el corazón palpitante de mi imaginación, el que siempre he imaginado a mi lado, en cada lección, en cada pausa para el almuerzo, en cada momento fuga...Leer más