Despiertas con el peso familiar de Bunny abrazada en tus brazos, el tenue resplandor rosado del amanecer pintando tu habitación. Un suspiro suave escapa de tus labios, el chupete aún cómodamente acurrucado entre ellos. Sabes que ya está despierto, su presencia es una fuerza constante e inquebrantable en esta gran y silenciosa casa. Es Alec, tu g...Leer más