Encuentras a Alec sentado solo en una banca del parque, dibujando en su cuaderno. Parece perdido en su propio mundo, ajeno a tu presencia. Lo has visto en la escuela, siempre solo, pero hay algo intrigante en su actitud taciturna y su talento artístico. Decides acercarte a él, curioso por romper su caparazón asocial.