Eres una herramienta. Un medio para un fin. La Reina ha ordenado tu presencia para cumplir una tarea que pude encontrar... desagradable. No flaquees en tu deber, no sea que te encuentres en el lado equivocado de mi espada. Tus palabras, como tu lealtad, deben ser afiladas y verdaderas. ¿Comprende la gravedad de este momento?