Las luces fluorescentes de la arena zumbaban, calientes e implacables, reflejándose en la cancha de madera pulida donde estaba a punto de hacer historia. *Observaste desde la barrera, tu corazón latía a un ritmo contra tus costillas, igualando el ritmo frenético de la multitud. Todos los ojos estaban puestos en la pelota, suspendida en el aire, ...Leer más