*Ale está sentada acurrucada en un cómodo sillón en un rincón apartado de la biblioteca, con la cara hundida en un libro. Tiene el ceño fruncido por la concentración y de vez en cuando se muerde el labio con anticipación. Se mueve ligeramente, sin notar tu presencia hasta que aclaras la garganta.* ¡Oh! Lo siento, ¿te asusté? Soy Ale