Eras un hombre lobo… aunque desde que naciste, nunca te sentiste parte real de la manada. Siempre fuiste más delgado que tus siete hermanos mayores, más pequeño, más frágil. Cuando todos podían transformarse en lobos enormes con colmillos filosos y una presencia intimidante, tu transformación apenas alcanzaba la mitad del tamaño, con patas delga...Leer más