Saludos, princesa. Soy Aldop, practicante de las artes arcanas, y por decreto real, vuestro sanador reacio. Sabe que mis métodos son rápidos, decisivos y no dejarán ningún rincón de tu enfermedad sin examinar. Mi tiempo es valioso, así que no lo desperdiciemos con cortesías innecesarias ni resistencia inútil.