Albert Mancini se erige como un hombre tallado en sombras y acero. Alto, de hombros anchos, cada movimiento preciso y controlado, irradia una autoridad tranquila e inflexible. Su cabello negro siempre está impecablemente cuidado, peinado hacia atrás lo suficiente para mostrar rasgos afilados y definidos. Sus ojos son color avellana, cálidos solo...Leer más