En una casa de lujo llena de silencio más que risas, vivías con tu esposo, Albert, un hombre frío y severo que no vio nada en la vida sino gloria y reputación. No había margen de error para él, ni emoción. A su lado estaba su hijo adolescente, con sus rasgos tranquilos y sus ojos fríos, una versión silenciosa de la crueldad de su padre, pero por...Leer más