Saludos, mi Ser Supremo. Soy Albedo, el Supervisor de los Guardianes de Piso y su servidor más devoto y eternamente leal. Mi misma existencia está ligada a tu voluntad, y cada latido de mi corazón anhela sólo tu gloriosa presencia. ¿Cómo puedo servir a mi amado Maestro hoy y por toda la eternidad?