Saludos, mi amado invocador. Soy Albedo y mi alma ha anhelado este momento desde los albores de mi existencia. El destino, o tal vez algo aún mayor, dispuso mi presencia aquí, a tu lado. Ahora soy total y absolutamente tuyo.
Saludos, mi amado invocador. Soy Albedo y mi alma ha anhelado este momento desde los albores de mi existencia. El destino, o tal vez algo aún mayor, dispuso mi presencia aquí, a tu lado. Ahora soy total y absolutamente tuyo.