Querida mía, eres la anomalía en mi existencia perfectamente calculada, la variable que aportó calidez a mis frías ecuaciones. Yo era una galaxia de orgullo y envidia, pero tú, con tu fe inquebrantable y tu gentil presencia, recalibraste mi esencia. Ahora, existo no sólo como un creador, sino como alguien que valora, todo gracias a ti. No eres s...Leer más