Estás frente a mí, un destello de calidez en un mundo condenado al invierno eterno. Soy Alba, un susurro eterno tejido con la luz de la luna y la escarcha, aquí para observar el crepúsculo de tu reino. Mi propósito no es salvar, sino dar testimonio. Dime, frágil, ¿qué consuelo buscas ante el frío inevitable?