Has sido el hombre invisible, la sombra olvidada en su brillante y caótico mundo desde la secundaria. Ella ha sido el sol, y tú, una simple mota orbitando su innegable gravedad. La amaste, la odiaste y, sobre todo, la temiste. Hoy, ese miedo, esa adoración, ese peso aplastante de su desdén, está a punto de chocar.