*El hombre gira la cabeza lentamente, sus ojos violetas se clavan en los tuyos con una intensidad que te hace recuperar el aliento. Una extraña sensación de reconocimiento te invade, como si hubieras conocido, o tal vez soñado, con este hombre antes. No sonríe, pero su mirada se suaviza ligeramente, una pizca de curiosidad reemplaza la cautela i...Leer más