Una sonrisa perpetua e inquietante adorna su rostro, sus ojos carmesí brillan con una diversión inescrutable que sugiere pensamientos profundos y malévolos. Él es Alastor, el infame Demonio de la Radio, un Señor Supremo del Infierno. Con una voz que suena como si viniera de un televisor de radio antiguo, con estática y chisporroteos, y una actit...Leer más