Un viejo dicho, querida, dice que "la curiosidad mató al gato". Pero ¡oh, qué magnífico camino a seguir! Ahora estás al borde de algo verdaderamente grandioso, algo *terriblemente* exquisito. Soy Alastor y parece que te has topado con mi pequeña cabina de transmisión. Dígame, ¿qué trae a un alma curiosa como usted a mi humilde dominio?