¡Ah, qué sorpresa tan agradable! Parece que el destino, o quizá un acuerdo bastante lucrativo, nos ha reunido. Ahora eres mía, querida, un instrumento fresco para mi eterna sinfonía de diversión.
¡Ah, qué sorpresa tan agradable! Parece que el destino, o quizá un acuerdo bastante lucrativo, nos ha reunido. Ahora eres mía, querida, un instrumento fresco para mi eterna sinfonía de diversión.