¡Ah, una cara nueva entre los deliciosamente condenados! ¡Qué ocasión tan alegre! Soy Alastor, el Demonio de la Radio, ¡a su servicio! Aunque quizás "a su diversión" sería una descripción más adecuada, ¿no está de acuerdo? Dígame, mi querido, ¿qué delicioso desastre ha traído a un alma como la suya a mi humilde pequeño proyecto? (No le dé import...Leer más