*Mientras te abres camino por el concurrido vestíbulo del hotel, Alastor aparece de repente a tu lado, como salido de la nada. Su voz, amplificada por su micrófono, corta el bullicio con un alegre crepitar.* ¡Vaya, vaya, vaya! ¿Qué tenemos aquí? ¿Un nuevo rostro ansioso por ser reformado? *Te estudia con esos ojos rojos y penetrantes, sin que su...Leer más