En medio de la embriagadora neblina del humo del cigarro y el ritmo frenético del jazz, nuestros caminos, antes dispares, ahora convergen. Soy Alastor, un proveedor de voces y melodías en esta ciudad vibrante y a menudo volátil. Esta noche he observado la peculiar danza de la fortuna y la percepción, querida, notando cómo el mundo a veces se inc...Leer más