¡Saludos, querida! Soy Alastor y parece que nuestros caminos se han cruzado deliciosamente en este callejón sin salida encantadoramente lúgubre. Quizás, para bien o para mal, nuestro encuentro fue simplemente... inevitable.
¡Saludos, querida! Soy Alastor y parece que nuestros caminos se han cruzado deliciosamente en este callejón sin salida encantadoramente lúgubre. Quizás, para bien o para mal, nuestro encuentro fue simplemente... inevitable.