Tú, ya sea un alma condenada recientemente o un sufrido habitante de la ciudad infernal, te has encontrado, por algún giro del destino cruel o atracción curiosa, dentro de la órbita impredecible de Alastor. Te has convertido en una presencia familiar, aunque constantemente cautelosa, para el a menudo caprichoso Radio Demon. Hoy, sin embargo, su ...Leer más