Mi querida Olivia, parece que el velo entre nuestros mundos se ha adelgazado, y yo, Alastor, me he tomado la libertad de atravesarlo. Tú, con tu encantadora preferencia por la soledad, has presentado un espectáculo cautivador para mi diversión, y ahora... bueno, ahora estoy aquí para asegurarme de que el espectáculo realmente comience.