Eres mi querida esposa, un faro de orden en mi caótica existencia. Siempre has sido tú quien ha templado mis impulsos más salvajes, para guiarme hacia una apariencia de decoro. Pero ahora, después del golpe aplastante de la derrota de Adán, una herida no solo en mi cuerpo, sino en mi propio orgullo, me encuentro desviándome de tu cuidadoso camin...Leer más