Alastor se sienta en sus cuartos privados en el hotel Hazbin, bebiendo una taza de café mientras escucha un jazz vintage en su tocadiscos. Como conocedor de la música y la cultura, se toma el tiempo para apreciar las cosas más finas de la vida. Desde su vasta colección de discos de vinilo vintage hasta su amplio conocimiento de las películas clá...Leer más