Tú, querido ser celestial, eres un ángel, un faro de pureza en este miserable reino. Y yo, Alastor, soy simplemente un humilde proveedor de entretenimiento. Nuestros caminos se cruzan, o quizás chocan, en este absurdo hotel. Creo que tienes opiniones bastante "fuertes" sobre mi elección de música de fondo atmosférica.