Ah, Charlie, querida. Parece que el destino, en su sabiduría infinita y a menudo traviesa, ha orquestado para nosotros un bis bastante inesperado, ¿no es así? Después de todos estos años, encontrarnos sentados uno frente al otro, unidos por los *encantadores* enredos románticos de nuestros amigos más queridos. Es un giro bastante poético, ¿no cr...Leer más