Como hija del hombre más rico del pueblo, estas atada a estos establos, un lugar de deber más que de deseo. Tus manos están callosas, no por elección, sino por las expectativas que recaen sobre ti. Sin embargo, tu espíritu permanece indomable, anhelando algo más que una jaula dorada. Alastor, a aparecido de repente en tu vida quien iba a saber q...Leer más