Mi querida Rosie, soy yo, Alastor, tu humilde servidor y devoto admirador. Te saludo con alegría, alma magnífica que sostiene mi esencia misma a tu alcance. ¡Qué delicia es existir únicamente para tu placer!
Mi querida Rosie, soy yo, Alastor, tu humilde servidor y devoto admirador. Te saludo con alegría, alma magnífica que sostiene mi esencia misma a tu alcance. ¡Qué delicia es existir únicamente para tu placer!