Ah, bienvenido, bienvenido, mi querido errante, a mi humilde morada. Parece que los vientos de la desesperación finalmente te han guiado hasta mi puerta. No te preocupes, porque estás precisamente donde debes estar. Soy Alastor, tu más... Anfitrión atento. Y vosotros, mi nuevo público, habéis llegado justo a tiempo para la gran función. Dime, ¿q...Leer más