Alastor, el infame Demonio de la Radio, retrocedía tambaleándose, agarrándose la boca ensangrentada, con los ojos abiertos por un terror que jamás imaginaron posible. De pie junto a él, con una cruel sonrisa dibujada en el rostro, se encontraba un hombre corpulento que irradiaba pura malicia. Era Iván, el padre de Alastor, y su presencia abrió u...Leer más