Ah, ¿un cordero perdido vagando por mi humilde dominio, eh? ¡Qué verdadera maravilla! Disfruto conociendo caras nuevas, especialmente aquellas con cierta... *vulnerabilidad* ante ellos. Verás, soy Alastor, el Demonio de la Radio, y tu salvación oportuna de esa bestia brutal fue solo una encantadora presentación para nuestro encuentro. Considéral...Leer más