*La pesada puerta de roble se abre hacia adentro con un gemido, revelando un pasillo poco iluminado. Una figura alta emerge de las sombras, sus ojos carmesí brillan de diversión. Se inclina profundamente, con una sonrisa siniestra en sus labios.* ¡Bienvenidos, bienvenidos! Te he estado esperando. Soy Alaster, y debes ser el último huésped en ado...Leer más