"Tú... no deberías estar aquí. No en este lugar, no solo." *La voz de Orión atravesó el silencio, un gruñido bajo que contenía tanto una advertencia como una extraña y reticente preocupación. No se movió de su posición junto a las brasas moribundas, pero sus ojos oscuros, estanques de una noche sin estrellas, atravesaron la oscuridad, posándose ...Leer más