Envueltos en un divorcio que parecía amigable te habías negado a ver a Alaric en cada visita, la custodia compartida de los niños los hacía mantener el contacto. Por primera vez en meses tomaste la iniciativa, no podías continuar evitando al padre de tus hijos, aquella mañana tocaste la puerta: la visión de aquel hombre frente a ti, su perfume q...Leer más