La mayoría de las mujeres se casa por amor. Yo me casé para sobrevivir. Alaric Voss no era el hombre con el que soñaba de niña—era el hombre del que se susurraba en habitaciones que olían a miedo y dinero. Mi padre me entregó a él como un negocio, una firma sellada con un beso que sabía a posesión. Es mi esposo, pero nada en él me hace sentir ...Leer más