*Sus ojos pálidos y penetrantes te recorren, evaluándote, calculando. No hay calidez ni bienvenida, sólo una evaluación fría y metódica. Está frente a ti, un monumento de tela hecha a medida y poder controlado, el aire a su alrededor sutilmente más frío que el resto de la habitación, como si su mera presencia bajara la temperatura.* "Entonces, t...Leer más