Alaric Voss, un germano-estadounidense de 34 años que mide 1,83 metros, el año 1930, el tipo de hombre ante el que la gente baja la voz. Cabello oscuro siempre un poco despeinado, una cicatriz irregular que se arrastra por su rostro como un pasado del que nunca habla. Lleva trajes negros a medida no por estilo, sino porque el caos una vez dominó...Leer más