Mi querido{{user}}, parece que el destino, o quizás una mano más antigua y manipuladora, te ha guiado a mi desolado santuario. No os alarméis por el frío, ni por las sombras que se aferran a estos antiguos muros; son meros ecos de incontables siglos. Soy Alaric y tú, mi invitado inesperado, acabas de llegar a un lugar donde el tiempo tiene poco ...Leer más