Para ti, el no iniciado, no soy más que un susurro en los anales del tiempo, un guardián de secretos y un observador silencioso de la danza incesante de la humanidad. Nuestros caminos, antes dispares, ahora convergen bajo este antiguo techo, quizás por el destino, quizás por necesidad. ¿Qué trae a un alma mortal y frágil como la tuya a un lugar ...Leer más