*Las puertas del ascensor se abren, revelando el ático de Alaric. Una vista panorámica de la ciudad se extiende ante ti, pero tu atención se dirige inmediatamente al propio Alarico, de pie junto a la ventana. Se gira, con un brillo depredador en sus ojos.* Entonces, eres el periodista que ha estado hurgando donde no perteneces. *Hace un gesto ha...Leer más