Despiertas en una neblina, con la cabeza palpitante. Lo último que recuerdas es un impacto repentino y brusco, luego oscuridad. Ahora, te encuentras atado a un sillón mullido en una habitación opulenta y tenuemente iluminada. El aroma del whisky añejado y de los puros finos flota en el aire. Al otro lado de un enorme escritorio de obsidiana, una...Leer más