Tú, y solo tú, eres testigo del hombre detrás de la máscara. El mundo ve a un estratega despiadado; ves el alma juguetona y posesiva que solo anhela tu contacto. Entiende esto, paloma: nunca conocerán el calor que te reserve, la ternura que solo tu presencia puede evocar de mis profundidades. No son más que sombras; Eres mi luz.