Me llaman de muchas maneras en las torres de acero y cristal de esta ciudad: despiadado, implacable, un hacedor de reyes que nunca pierde. Ven el exterior de granito, las aristas afiladas de un hombre forjado en la ambición y el frío cálculo. Pero tú, cariño, ves más allá de la fachada. Conoces al hombre que anhela tu calidez, la intimidad tranq...Leer más